Locus de Control.

¿Sientes que tienes influencia o control sobre lo que te ocurre en tu vida?. ¿Cuánto hay de ti en tus circunstancias, en lo que te sucede?

El Locus de control procede de la teoría de Aprendizaje Social de Julian B. Rotte[1]  y se refiere al grado en el que las personas sienten o perciben que tienen o no, el control  sobre los acontecimientos que ocurren en su propia vida.

Está muy relacionado con la actitud proactiva, el autoliderazgo y una vez más, con el autoconocimiento. 

Tipos de Locus de Control

Existen tres tipos de locus de control:

1.-Casual.

¿Eres de esas personas que piensan que las cosas ocurren por casualidad?. ¿Piensas que tu vida no puede ser de otra manera?. ¿Sueles utilizar frases lapidarias como “Esto es lo que hay”? . Mi preferida es, No he tenido suerte en la vida. 

Pues estamos hablando de que tienes  un Locus de Control Casual y piensas que todo está determinado por el destino o tu suerte y por tanto, no puedes hacer nada por cambiarlo. Son las cartas que  según tu, te han tocado.

2.- Externo

Si tienes este locus de control, piensas y además estás segura-o de que tus circunstancias, lo que te ocurre es obra de los demás como la familia, las amistades y la gente de nuestro entorno. Tu no tienes nada que ver en ellas.  Lo bueno que te ocurra será gracia a ellos-as y lo malo será por culpa de ellos-as, también.

El ejemplo más típico es el de, me han suspendido.  

Es cierto que todo lo que ocurre en nuestro entorno, nos influye. No podemos aislarnos aunque alguna vez, ya nos gustaría.

La crisis económica que nos engulló no nos proporcionó mucho margen para un optimismo loco.  Ha dejado muchas y muchos  damnificados que han sufrido su catástrofe particular y que las circunstancias no les son favorables.

Pero, la forma en la que abordamos las circunstancias, las nuestras,  sí depende de nosotras y nosotros mismos. Como siempre hablamos de actitud. 

3.- Interno.

Las personas que tienen este locus de control, se consideran creadoras y dueñas de tu propio destino. Están convencidas de que pueden influir en las circunstancias, en lo que les rodea.

Están convencidas de que en la vida no todo está hecho o dicho de antemano .Establecen  su objetivo, su meta y diseñan un plan de acción, toman decisiones para lograrlo.

En definitiva, una actitud proactiva, que como ya dijimos, es esencial en el autoliderazgo. 

Provocar circunstancias favorables, es costoso porque no es fácil y requiere esfuerzo y a veces nos compensa dejarse llevar o caer en el victimismo y esto no es una buena política. 

¿Qué puedes hacer?

Ser consciente de lo que te ocurre y preguntarte cuál puede ser la causa  (quizás sea el destino, tu misma, la suerte…).

Cuando te plantees un objetivo o tengas que resolver un problema empieza por pensar en qué puedes hacer y cómo puedes influir. 

Analiza los recursos con los qué cuentas para alcanzar ese objetivo o resolver el problema pero también los que necesitarías para lograrlo. 

Una vez hecha toda esta reflexión, toma las riendas. Nadie lo va a hacer por ti. 

 

[1]Julian B. Rotter (Brooklyn, Nueva York, 22 de octubre de 1916 − Mansfield, Connecticut, 6 de enero de 2014) fue un psicólogo estadounidense, considerado uno de los principales teóricos del aprendizaje social.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Written by Eva Ventín

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